ANTONIO HERNANDEZ
 
 
       
 
 
 
 
 
 Sobre Ragtime

  El ragtime es un estilo eminentemente pianístico que surgió de las canciones y melodías “coon” a finales del siglo XIX en Estados Unidos.
Que el origen del ragtime está en la comunidad afroamericana de Estados Unidos no hay duda. El mismo Scott Joplin escribió que “siempre ha habido música ragtime en Estados Unidos; desde que la raza negra ha estado aquí”. Pero ¿dónde y cómo se generó?
La novela “The autobiography of an ex-colored man” (1912) de James Weldon Johnson es muy clara al respecto:
La música ragtime “se originó en los lugares de dudosa reputación, alrededor de Memphis o Saint Louis, por los pianistas negros que sabían tanto de teoría musical como de teoría sobre el universo, los cuales eran guiados por su talento y su instinto musical natural. Se abrió camino en Chicago, donde se volvió popular durante algún tiempo, antes de que llegara a Nueva York. Estos intérpretes a menudo improvisaban letras incultas, a veces hasta vulgares, que encajaran con las melodías. Éste fue el comienzo de la canción ragtime” o canción coon.
Los cantantes de canciones coon eran verdaderos entertainers de color, que a menudo se acompañaban al banjo. Un ejemplo que ha sobrevivido al paso del tiempo lo tenemos en las canciones “The Whistling coon” o “Laughing song” interpretadas y grabadas por George W. Johnson. Las canciones coon tenían en general una letra vulgar y de mal gusto que explicaban situaciones de violencia o de sexo. Reflejaban la burla y el racismo de la sociedad norteamericana de aquella época hacia los hombres de color, siendo ofensivas incluso para los propios intérpretes. En cualquier caso, estas canciones encerraban la más pura esencia de la cultura popular afroamericana.
Entre 1880 y 1910 las canciones coon causaron verdadera sensación en el resto de la sociedad estadounidense, quien dejando a un lado su tradicional puritanismo, eran muy solicitadas en arreglos para piano, llegando a publicarse varios cientos al año. Quizá el más influyente compositor de canciones coon, y probablemente el precursor del estilo ragtime, fue Ernest Hogan (1865-1909), quien como músico de minstrel shows y vaudeville, consiguió un gran éxito con las canciones “La Pas Ma La” (1895) y “All coons look alike to me” (1896).
Estos entertainers eran además capaces de bailar al ritmo de marcha, paso doble, polka o cakewalk. Este último era un característico baile típico afroamericanos que consistía en que las parejas bailaran ligeramente inclinadas hacia atrás cogidos de la mano y levantando solemnemente las piernas a ritmo del acompañamiento, dando paso a secciones cómicas de baile improvisado (generalmente tap dance), siendo premiada con una tarta la pareja que más complejidad y destreza demostrara en sus pasos. Las mujeres vestían elegantes vestidos y portaban en su mano izquierda una sombrilla y los hombres elegantes fracs y sobreros de copa (llamados de forma despectiva “darky dandies”) y portaban a su vez en su mano derecha un bastón. Uno de los primeros cakewalk publicados fue el titulado “At a Georgia camp meeting” de Kerry Mills, publicada en 1897. Los cakewalk, aunque bailados en pleno campo, mostraban la elegancia y la exquisitez frente a la rudeza de las canciones coon.
Otros ritmos o bailes tradicionales de las comunidades negras de finales de siglos XIX eran el stoptime, el slow drag y el rag two step.
En el último cuarto del siglo XX, estas populares y pegadizas melodías coon fueron orquestadas como música de baile por las más importantes orquestas de “músicos blancos”, resultando una atractiva combinación tocar a ritmo de marcha aquellas melodías que introducían simpáticos saltos o notas sincopadas, como la Victor Dance Orchestra, que causó furor con “Cake-Walk in the Sky” (1899) de Benjamin Robertson “Ben” Harney, grabada en 1905 o “Patrol Comique” (1886) de  Thomas Hindley, grabada más tarde, en los años 20.
Sin que estos músicos lo supieran, las orquestas de baile de Paul Whiteman, Irving Berlin y Victor Herbert, pasarían a la historia por ser las primeras orquestas de ragtime y las primeras de jazz. Bueno, algo sabían, ya que Paul Whiteman no dudó en autocalificarse como “el inventor del jazz”.
Todos estos bailes contribuirían más tarde, a partir de 1920, a la aparición del foxtrot, baile que tuvo una más amplia aceptación social, sobre todo al suavizar sus melodías y desvincularse de los ritmos anteriores, de la misma forma que el jazz absorbería al ragtime por esas mismas fechas.
Ya en 1905 el ragtime era una música de moda que causaba furor de costa a costa de Estados Unidos por su encanto melódico y su impacto rítmico característico que obligaba al público a llevar el ritmo con el pie.
Era tal la fiebre del “ragging” o el efecto de convertir en tiempo de rag cualquier melodía, que la famosa banda de John Philip Sousa no dudaba en incluir como bises de sus propias marchas algunas de estas “baladas coon” convenientemente orquestadas por el trombonista Arthur Pryor. Algo similar a la transformación que hicieron las bandas Nueva Orleans de los himnos de iglesia al convertirlos en marchas fúnebres.
Pero la principal vía de propagación del estilo ragtime fue a través de los rollos de pianola que compositores y pianistas, en su mayoría de color, grabaron para los salones de juego y prostíbulos de todo Estados Unidos. Poco después se iniciaría la edición en partitura de piano de aquellos ragtimes orquestales, motivando a su vez el desarrollo  de lo que sería más tarde el  ragtime clásico, como estilo netamente pianístico. El principal consorcio de casas editoras y compositores de ragtime era conocido con el nombre de Tin Pan Alley, y estaba originalmente especializado en la publicación de canciones coon. La Tin Pan Alley se albergaba en un grupo de edificios de la calle 28, entre la Sexta y Brodway, en la ciudad de Nueva York.
La principal editora de todas ellas era la casa Jerome H. Remick & Co. siendo su editor jefe, Charles N. Daniel, quien lograría el honor de ser el responsable de la edición del primer ragtime de Scott Joplin: Original Rags, en diciembre de 1898. Entre los principales compositores de canciones de la Tin Pan Alley se encontraba Irving Berlin, quien publicó en 1909 la popular canción “That Mesmerizing Mendelssohn” con aire de ragtime, utilizando la famosa melodía de Canción de Primavera del compositor alemán.
“Missisippi Rag” de William Krell fue el primer ragtime para piano publicado (1897), en cuya cubierta especificaba que era “el primer ragtime escrito y tocado por la orquesta del autor en Chicago”.
Efectivamente la celebración de  la Feria Mundial de Chicago en 1893 atrajo muchísimos músicos, bailarines (minstrels) pianistas y cantantes ambulantes del sur de los Estados Unidos, donde la canción coon y el ragtime instrumental se popularizaron de forma extraoficial.
Probablemente entre ellos se encontraba Ben Harney, autor del primer Ragtime Instructor (publicado en 1897) un método para practicar el estilo sobre canciones populares coon.
Orquestas como la de Arthur Pryor (que abandonó el puesto de trombón solista en la orquesta de John Philip Sousa), pasaron de tocar las habituales marchas, valses, schottisch y polkas a tocar melodías coon o rag-times orquestados para tal propósito. Uno de los ragtime característicos de este período fue el cakewalk titulado “The coon band contest” grabado en 1905 y la marcha “The Minstrel Band” grabada en 1910 para la casa Victor. También en 1910 fue grabado el “Maple Leaf Rag” de Joplin interpretado por Vess Ossman al banjo y acompañado por su orquesta, situando a este instrumento, junto con el piano, como uno de los más apropiados para interpretar ragtime. Que el banjo formara parte de las primeras orquestas de jazz se debe sin duda a su vínculo con el ragtime. De hecho en los espectáculos de los minstrels, el banjo era el único instrumento que podía competir con el piano en la ejecución de aquellas endiabladas síncopas. Además el piano era un instrumento reservado a locales y salones, mientras el banjo era más útil a los músicos itinerantes.
No es difícil comprobar que los pianistas de ragtime siguieron evolucionando en su estilo para convertirse en los pianistas de jazz. Probablemente el mejor ejemplo de esta metamorfosis o mejor dicho simbiosis la encontremos en el “Climax Rag” de James Scott interpretado por la orquesta del pianista Jelly Roll Morton.
Tampoco  es difícil encontrar elementos explícitos de jazz en la última sección de “Pineapple rag” de Scott Joplin.
Pero ¿cuál es la característica que define a la música de ragtime?
En pocas palabras podríamos decir que un ragtime consiste en la combinación de  una serie de melodías sincopadas ensambladas sobre un estricto acompañamiento rítmico de paso-doble (stride). A nivel formal, el ragtime lo componen tres o cuatro secciones de 16 compases cada una. Uno de los primeros modelos formales de ragtime fueron  los ofrecidos por “Dill Pickles” (1906) de Charles Leslie Johnson y “Black and White Rag” (1908) de George Botsford. Tom Turpin y Charles Hunter podrían ser nombrados también entre los más importantes impulsores del ragtime clásico, al igual que los asíduos colaboradores de Joplin: Louis Chauvin, Arthur Marshal y James Scott.
En dialecto afroamericano, el slang, el verbo to rag o ragging significa alargar o arrastrar las notas de una melodía hasta cruzarla o sincoparla con el ritmo del acompañamiento. Es decir, el verbo to rag, equivaldría a decir “sincopar”. “Ragging the scale” de Arthur B Claypool es un buen ejemplo de cómo una sencilla escala musical es convertida en una escala ragtime. Por tanto el fundamento del estilo ragtime no es su característico ritmo de acompañamiento, ni tampoco sus atractivas melodías sincopadas, sino la combinación de estas dos características a la vez.
Ya el prodigioso pianista de color John William “Blind” Boone, y su antecesor y maestro, también ciego, Thomas Wiggins, atisbaron en sus actuaciones el efecto del “ragging time”, aplicado a melodías de fuerte sabor tradicional inspiradas en cantos y tonadas afroamericanas. Los piano rolls que grabó Boone en 1912 en Chicago (los primeros de su género que se grabaron en Estados Unidos) así lo reflejan. Estos elementos rítmicos y melódicos son también recogidos con gran fidelidad por el compositor y pianista Louis Moreau Gottschalk, tal y como hizo con varias tonadas populares afroamericanas como “The banjo” (1852).
La combinación del exotismo melódico con el academicismo tonal del acompañamiento, fue una tónica común en los primeros posteriores pianistas “stride” de color, como James P. Johnson, Willie “The Lion” Smith o Thomas “Fats” Waller.
Esas características fueron las que llevaron el estilo ragtime a la popularidad, algo que fue aprovechado por otros pianistas-compositores posteriores, quienes al incluir la palabra rag o ragtime en sus composiciones, ya tenían asegurada una buena parte del éxito. Citemos como ejemplos, las populares “Alexander Ragtime Band” (1911) o el posterior “Bugle Call Rag” (cuyo título original era “Bugle Call Blues”); piezas que de ragtime, sólo tenían el título. Otros mantuvieron al menos el espíritu del ragtime, como es el caso de “Charleston Rag” (1917) de James “Eubie” Blake, cuyo título original era “Sonidos de África”. Por tanto podríamos decir que a partir de 1913-1915 se inicia un proceso de “contaminación” o “despojo” de las características fundamentales del ragtime clásico.
Un renovado interés por el ragtime surgiría de nuevo alrededor del año 1970, que significó no sólo un entusiasta y nostálgico viaje al pasado, sino además un reconocimiento a aquellos compositores de color que fueron capaces de encontrar un lenguaje artístico que expresara la esencia de la música y la cultura africana, que “trasplantada” y evolucionada en un escenario geográfico ajeno -impuesto y heredado por la esclavitud- atrajo la atención y el aprecio de toda la intelectualidad occidental hasta nuestros días.

 
Ragtime Concert Band
Fundado el grupo en los años 80 en Murcia (España) en base a arreglos originales que realizados para una formación integrada por flauta-flautín, clarinete, trompeta, trombón, tuba, piano y batería, convirtiéndose en uno de los primeros grupos instrumentales europeos especializado en ragtime
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